Arquitectura, patrimonio y ecología: dos túneles ferroviarios y una conexión a inventar

La francesa Michèle Orliac y el catalán Miquel Batlle son profesionales de la arquitectura y el paisajismo. Al frente del estudio Michèle & Miquel realizaron diversos proyectos en los que expresan su concepción entre la obra y el entorno natural. Una de las más premiadas fue The Dark Line, una novedosa intervención con la que resolvieron el desafío de unir con un sendero en altura dos túneles ferroviarios abandonados en una selva tropical de Taiwán. Previo a la exposición que brindaron en el CAUD2, dialogaron con La Gaceta Arquitectura sobre este proyecto.









