Activación en el EME: variaciones y transfiguraciones del papel moneda
DESOLAR, la muestra de Aniela Troglia que desde mediados de mayo se exhibe en el Espacio Mínimo y Emergente del Colegio de Arquitectura y Urbanismo de Rosario tendrá una novedosa activación el próximo viernes 19 de junio a las 17 hs junto al Gabinete de Ficciones Económicas. A tono con la efeméride próxima, la figura de Manuel Belgrano es el disparador para esta convocatoria. La autora invita a traer un billete de 10 pesos con la imagen para intervenirlo, reflexionar sobre sus posibilidades, y transformarlo en una pieza de arte.

por La Gaceta
Lo que sucede en el Espacio Mínimo Emergente del Colegio de Arquitectura y Urbanismo de Rosario no se agota en la inauguración y la permanencia de una obra exhibida al público. La agenda de Cultura del Colegio plantea el desafío de sumar, a modo de “activación”, una convocatoria a resignificar esas obras, a abrirlas a otras posibilidades de compilación, a una búsqueda de nuevos sentidos con el público como protagonista activo.
Bajo esa premisa, el próximo viernes 19 de junio a las 17 hs, la muestra DESOLAR, de Aniela Troglia se activará con una propuesta que incluye el diálogo y el debate colectivo con el aporte de académicos locales y de Buenos Aires del Gabinete de Ficciones Económicas, y la convocatoria a asistir al Espacio Mínimo Emergente con un billete de 10 pesos para someterlo a la alquimia que lo devuelva en pieza artística.
En el marco de un nuevo aniversario de la efeméride que recuerda el legado de Manuel Belgrano, y en la ciudad donde se enarboló por primera vez la enseña patria, utilizar el billete que tiene impreso su rostro es una buena excusa para encontrar un nuevo valor a ese “papel” ya devaluado.
Lo que promete esta activación es, también, utilizar ese billete como disparador de la reflexión que plantea la muestra DESOLAR, en la que la artista Aniela Troglia se vale de billetes, monedas, y diversos objetos para ponerlos en tensión hasta que la condición utilitaria del dinero se diluye y muta en una huella, un gesto fósil, un resto.
Para quienes no visitaron aún DESOLAR, y para quienes deseen conocer más para sumarse a la activación del próximo viernes 19 de junio a las 17 hs, compartimos una charla que La Gaceta Arquitectura mantuvo con la autora de la muestra.



—¿Cómo definís la propuesta de la muestra DESOLAR que presentaste en el EME el 15 de mayo pasado?
—Con DESOLAR trabajé a partir de papel moneda estadounidense; dólares. Casualmente, la palabra dólar, en plural, es anagrama de la palabra desolar, que es el título de la muestra que se exhibe en el Espacio Mínimo Emergente. Es decir; pareciera ser que en el origen mismo, en la raíz de la palabra dólares, ya existe ese otro significado.
En este espacio de pequeñas dimensiones que tiene el Colegio de Arquitectura y Urbanismo de Rosario, presento piezas de pequeño formato en las que intento, a través de mínimos gestos, potenciar el sentido de ciertas búsquedas: cancelar un billete con un sello de lacre, obturar la utilización de un billete sumergiéndolo en cemento fresco y al dejarlo fraguar para que quede seco y duro, junto con el material.
Allí aparece el dinero puesto en combinación con estas otras materialidades como el cemento, o como es la técnica del esgrafiado para dejar ver, a traves de esa oscuridad de la tinta china, en esos dólares, un origen el hollín, de humo, de lo negro, lo oscuro.



—¿Y cómo llegas a esta búsqueda por los sentidos del dinero?
—Mi trabajo investiga ciertos aspectos críticos en torno al dinero. Me interesa el papel moneda en tanto objeto tangible que alberga la historia y la textura de su propia circulación. Es hablar de dinero utilizando dinero.
Indago en las posibilidades de transfiguración del valor del dinero a través de acciones simples que permitan alterar, así, su principal razón de ser. Si el dinero es dios, quiero ser su principal hereje.
En estas últimas exploraciones que vengo desarrollando aparece la palabra como objeto y como imagen. Por ejemplo, la palabra desierto aparece grabada sobre un bloque de hielo que comienza a derretirse.
En un video de cuarenta minutos podrán ver ese proceso muy sutil y pequeño, que parece una fotografía, pero no lo es porque hay movimiento. Esa misma palabra está inscripta con la tipografía que podemos vislumbrar en los billetes de un dólar.



—Y también aparecen billetes argentinos…
Sí, también aparecen billetes argentinos de vigencia actual, de valores bajos y que quizás ya no utilizamos. Hay algo en el valor del dinero que aparece en estas búsquedas. Y están las transacciones digitales cada vez más en auge, donde la materialidad del dinero pasa a ser un residuo, pasa a ser algo que nos queda casi como un objeto arqueológico contemporáneo y que yo puedo tomar para producir mis obras.
En la muestra se pueden encontrar con un cúmulo de monedas entregadas al fuego, apelmazadas, derretidas, donde pueden verse gestos del grabado inicial. Son monedas de una edición de la última dictadura que pretendía ser un homenaje al centenario de la mal llamada Conquista del Desierto.
No quiero dejar de destacar que esta muestra cuenta con el trabajo curatorial de Romina Garrido, de quien pueden ver su texto de sala y del cual pueden llevarse un pequeño fragmento en la postal que encontrarán allí mismo.
A la vez, como nada puede hacerse de manera individual y solitaria, esta muestra cuenta con colaboraciones muy importantes. La fragua ha sido posible gracias al trabajo de Ariel Gabiniz y Juan Pablo Berbera Nidelcoff, y la fotografía es de Pato Codina.
Sí, también aparecen billetes argentinos de vigencia actual, de valores bajos y que quizás ya no utilizamos. Hay algo en el valor del dinero que aparece en estas búsquedas. Y están las transacciones digitales cada vez más en auge, donde la materialidad del dinero pasa a ser un residuo, pasa a ser algo que nos queda casi como un objeto arqueológico contemporáneo y que yo puedo tomar para producir mis obras.
En la muestra se pueden encontrar con un cúmulo de monedas entregadas al fuego, apelmazadas, derretidas, donde pueden verse gestos del grabado inicial. Son monedas de una edición de la última dictadura que pretendía ser un homenaje al centenario de la mal llamada Conquista del Desierto.
Esta muestra cuenta con el trabajo curatorial de Romina Garrido, de quien pueden ver su texto de sala y del cual pueden llevarse un pequeño fragmento en la postal que encontrarán allí mismo.
A la vez, como nada puede hacerse de manera individual y solitaria, esta muestra cuenta con colaboraciones muy importantes. La fragua ha sido posible gracias al trabajo de Ariel Gabiniz y Juan Pablo Berbera Nidelcoff, y la fotografía es de Pato Codina.
—¿Qué encontrará el público en esta activación de DESOLAR?
—Para la activación del próximo viernes 19 de junio a las 17 horas contaremos con la presencia del Gabinete de Ficciones Económicas, con colaboradores de Rosario y de Buenos Aires con quienes realizaremos una serie de lecturas conjuntas, colectivas.
Es una buena oportunidad para conocer un poco más de qué se trata este gabinete que cuenta con la colaboración de gente muy valiosa. Y, a la vez, cerraremos la jornada con pequeñas acciones gráficas. Entre estas acciones está la convocatoria a traer un billete de diez pesos con el rostro de Belgrano para revalorizar ese papel moneda y convertirlo en una pieza de arte.
Una autodefinición del Gabinete de Ficciones Económicas
«El Gabinete de Ficciones Económicas nace como una plataforma de investigación amistosa. Nos juntamos para propiciar diálogos, acciones colectivas y encuentros gráficos con el objetivo de aplacar por un rato los automatismos que revelan nuestra relación con el tiempo y el dinero. Entre 2024 y 2026 realizamos encuentros, charlas, talleres y muestras en la imprenta Gloria Gráfica, en los que participaron artistas, curadores, investigadores, economistas y gestores comunitarios».
«A lo largo de aquellos encuentros nos preguntamos qué mecánicas del hacer en común necesitamos recalibrar para volver a nutrir de recursos los proyectos; qué alianzas sostienen hoy la continuidad de los espacios culturales, educativos y comunitarios; qué ocurriría si pudiéramos labrar nosotrxs también nuestras monedas, nuestras propias narrativas circulantes, qué otros términos y condiciones hacen falta para jugar en un tablero más propio y más justo. Proponemos enlazar nuestras potencias y afirmarnos en un gesto de soberanía y valor colectivo».
- Habitan el gabinete: Raquel Masci, Diego Maxi Posadas, Karina Granieri, Ezequiel Gatto, Fabricio Caiazza, Javier Bendersky, Tamara Stuby, María Eva Blotta, Ana Luz Abramovich, Aniela Troglia, Cristina Blanco, Patricia Avila, Jorge Leiva.
- Aloja y organiza Gloria Gráfica.
- @gabinete.ficciones.economicas




