Rosario y las herramientas técnicas para poner en valor su infraestructura verde
“Ya no basta con diseñar el vacío entre edificios; debemos diseñar ecosistemas urbanos funcionales”, advierte la diseñadora paisajista Nina Onocko. En diálogo con La Gaceta Arquitectura, esta profesional a cargo de la Coordinación del Nodo Rosario de la Red Argentina del Paisaje, nos anticipa los principales ejes temáticos del ciclo “Diálogos del Paisaje Rosarino”, que se llevará a cabo en el Auditorio del CAUD2-CAUPSF el jueves 14 de mayo desde las 18 hs, y los miércoles 20 y 28 en el mismo horario.

por La Gaceta Arquitectura
Este jueves 14 de mayo a las 18 horas, el Auditorio del Colegio de Arquitectura y Urbanismo de Rosario será será el escenario de la primera de las tres charlas del ciclo Diálogos del Paisaje Rosarino, la iniciativa del Nodo Rosario de la Red Argentina del Paisaje que propone repensar la ciudad desde la innovación y el compromiso ambiental.
En esta oportunidad el evento, que será con entrada libre y gratuita, abrirá la segunda edición del ciclo, que seguirá con dos charlas más los miércoles 20 y 28 de mayo con el foco puesto en las Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN) y cómo transformar nuestro entorno a través de una infraestructura verde sólida y eficiente.
La temática de esta primera charla es “Cobertura vegetal y condiciones ambientales en las ciudades: Informe técnico Rosario 2025”, y contará con la participación del docente y arquitecto Javier Fedele; la arquitecta Agustina Rostan; y el arquitecto Ricardo Robles.

Para conocer un poco más sobre esta propuesta y por qué resulta de interés para los y las profesionales de la arquitectura, dialogamos con la diseñadora paisajista Nina Onocko, Coordinadora del Nodo Rosario de la Red Argentina del Paisaje.
—¿Cuáles fueron los principales planteos o motivaciones que dieron forma a los ejes temáticos de esta segunda edición del ciclo?
Esta segunda edición nace de una certeza: pensar el paisaje en Rosario es urgente y reflexionar sobre sus diferentes dimensiones aporta a la construcción y diseño de la configuración e identidad de nuestra ciudad.
Después del éxito de la primera edición de encuentros, entendimos que la conversación se debe profundizar porque el paisaje es, ante todo, un derecho ciudadano y una herramienta política y técnica fundamental para habitar la ciudad.
Es necesario hablar de las múltiples capas del paisaje rosarino para comprenderlo integralmente. Rosario tiene una identidad ligada al río y a sus parques, pero el paisaje también sucede en el suelo que pisamos, en la biodiversidad que recuperamos y en cómo mitigamos las islas de calor en el contexto del cambio climático.
Es un privilegio compartir estas reflexiones en este espacio. Como coordinadora del Nodo Rosario de la Red Argentina del Paisaje, mi perspectiva está impregnada de una visión federal y transdisciplinaria que es el corazón de nuestra organización.
La Red es un tejido donde convergen diseñadores del paisaje, geógrafos, arquitectos, urbanistas, ingenieros, biólogos y otras tantas disciplinas para pensar el territorio como un bien común.

—¿Por qué consideran que es urgente pensar el paisaje en Rosario?
Primero definamos el concepto “paisaje”. Desde la Red Argentina del Paisaje entendemos que es el espacio vital donde el hombre se relaciona con la naturaleza en forma colectiva o individual y actúa en él modificándolo con connotaciones sociales, culturales, económicas, históricas y políticas.
Es decir que concebimos el paisaje con la sociedad que lo vive, lo utiliza, lo simboliza y lo integra a su proceso cultural identitario. Trasciende lo puramente natural y no es patrimonio exclusivo de los agentes intervinientes en forma individual, sino que es una creación y un bien social. Es un recurso no renovable que se agota si no se planifica su uso.
Por lo que otorgarle el carácter de urgencia nace de pensar que el paisaje es la infraestructura básica para la vida urbana. Como sostenía Jane Jacobs, la vitalidad de una ciudad depende de su complejidad y de la interacción constante en sus espacios públicos.
En Rosario, el paisaje es el escenario de ese «ballet de la acera» que Jacobs describe, como la interacción constante, ordenada y espontánea de las personas en las calles urbanas, y hoy ese escenario está bajo presión climática y social, por tanto es necesario encontrar espacios de reflexión, capacitación e intercambio que nos sumen herramientas sólidas para desarrollar nuestras ideas y proyectos.
Es urgente porque debemos transitar de un urbanismo de objetos a un urbanismo de sistemas vivos; bajo esa premisa, el paisaje debe garantizar servicios ecosistémicos equitativos para todos los habitantes.
Rosario, con su identidad ligada al río y sus parques, se encuentra en un momento donde se están definiendo e implementando muchos proyectos tanto públicos como privados donde la infraestructura verde y las Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN) le dan respuestas sustentables a las problemáticas urbanísticas actuales, como por ejemplo para mitigar y adaptarnos a el cambio climático. Pensar el paisaje hoy es garantizar el derecho a un entorno resiliente y saludable para las próximas generaciones.

—¿Cómo está organizado este ciclo y qué vamos a encontrar en las distintas jornadas en el Colegio de Arquitectura y Urbanismo?
Esta segunda edición de los «Diálogos del Paisaje Rosarino» está estructurada como un recorrido técnico y reflexivo que se desarrollará los días 14, 20 y 28 de mayo. El ciclo propone un espacio donde la teoría académica se cruza con la praxis de la gestión pública y el diseño privado.
En las jornadas que realizaremos en el Colegio, los asistentes encontrarán un abordaje profundo sobre la infraestructura verde y la importancia de su incorporación jerárquica en los proyectos.
Al ser un ciclo organizado desde el Nodo Rosario de la Red Argentina del Paisaje, el diálogo será inherentemente transdisciplinario, reflejando cómo diversas profesiones pueden colaborar para diseñar el guión urbano de nuestra ciudad.
—¿Por qué considerás que estas charlas son de interés para profesionales de la arquitectura?
Como Coordinadora del Nodo Rosario pienso que un paisaje de calidad no es un lujo, es una necesidad cada día más acuciante. Rosario tiene la oportunidad de liderar un modelo urbano donde naturaleza y cultura se integren como infraestructura vital.
El paisaje es el derecho a vivir en una ciudad resiliente, equitativa y saludable. Además Rosario es una de las ciudades más bellas de nuestro país, la belleza como concepto complejo y subjetivo que integra el diseño arquitectónico, el paisaje urbano y la experiencia sensorial, de la que no solo forma parte la estética visual, sino la funcionalidad y la calidad de vida de los habitantes.
El aporte fundamental para los arquitectos y urbanistas es la integración de la variable biológica y climática en el proceso de diseño desde su génesis. Siguiendo nuestra visión, buscamos aportar una perspectiva donde proyectar espacios siempre contenga y de valor protagónico al elemento vivo. Ya no basta con diseñar el «vacío» entre edificios; debemos diseñar ecosistemas urbanos funcionales.
Nuestro interés central radica en reflexionar colectivamente y adquirir herramientas técnicas para la valoración del paisaje. Este ciclo ofrece la posibilidad de alinear la práctica arquitectónica con los estándares globales de sostenibilidad, transformando cada intervención en un aporte concreto a la infraestructura verde de toda la ciudad y a la protección del patrimonio natural y cultural.



